Por Ana Paula Kiyama
El inicio de 2026 muestra un panorama contrastante para el comercio al por mayor en México. De acuerdo con las variaciones porcentuales anuales de enero de 2026 frente a enero de 2025, los ingresos del sector registraron un crecimiento moderado de 1.2%, mientras que variables clave como los gastos (-8.5%) y el personal ocupado (-1.8%) reflejan una contracción significativa.
En contraste, las remuneraciones por persona aumentaron 2.3%, lo que podría indicar ajustes salariales en medio de una reducción de plantilla laboral, una tendencia que suele observarse en contextos de eficiencia operativa o presiones económicas.
Subsectores con comportamientos divergentes
El desempeño no fue homogéneo. El segmento de camiones y de partes y refacciones nuevas para automóviles, camionetas y camiones reportó una caída importante en ingresos de -2.9%, acompañada de una fuerte reducción en gastos (-17.7%) y una ligera baja en empleo (-1.1%). Sin embargo, destaca un incremento considerable en remuneraciones (8.9%).
Por otro lado, la intermediación de comercio al por mayor mostró mayor resiliencia, con crecimiento en gastos (1.8%), personal ocupado (1.4%) y remuneraciones (4.0%), aunque con una leve caída en ingresos (-1.0%).
Estados con mejor desempeño en comercio mayorista
En el análisis por entidades federativas, destacan los estados que lograron posicionarse dentro del top 10 en crecimiento de ingresos en comercio al por mayor:
- Sinaloa (3.8%)
- Nayarit (2.4%)
- Michoacán (2.2%)
- Jalisco (2.1%)
- Chihuahua (1.8%)
- Nuevo León (1.7%)
- Querétaro (1.7%)
- Tabasco (1.6%)
- Zacatecas (1.4%)
- Puebla (1.4%)
Estos resultados reflejan una dinámica regional diferenciada, donde estados del norte y del Bajío continúan mostrando resiliencia en actividades comerciales.
Comercio minorista: crecimiento más sólido
En contraste, el comercio al por menor presenta un desempeño más robusto en términos de ingresos. Los estados con mayor crecimiento anual fueron:
- Ciudad de México (7.0%)
- Quintana Roo (6.0%)
- Hidalgo (5.8%)
- Chihuahua, Zacatecas, Querétaro, Nayarit, Guanajuato y Puebla (5.7%)
- Michoacán (5.6%)
Este comportamiento sugiere una mayor fortaleza en el consumo interno, especialmente en zonas urbanas y turísticas.
Diferencias claras: mayoristas vs. minoristas
Uno de los contrastes más marcados es el desempeño entre el comercio mayorista y el minorista.
Mientras el mayorista crece lentamente, el comercio al por menor ha mostrado mayor dinamismo, con incrementos de hasta 4.7% anual en enero, impulsado por el consumo interno y canales digitales.
Sin embargo, este impulso también comienza a perder fuerza: en febrero, las ventas minoristas desaceleraron su crecimiento a alrededor de 3.2% anual, reflejando una moderación en el consumo.
Un sector presionado por el entorno económico
El desempeño del comercio no puede entenderse sin el contexto macroeconómico. México registró una contracción del PIB de 0.8% en el primer trimestre de 2026, la peor caída para un inicio de año desde 2020.
Esta desaceleración impacta directamente al comercio, especialmente al mayorista, que depende de la actividad industrial, logística y empresarial. Factores como:
- Incertidumbre en el T-MEC
- Menor inversión
- Aumento en costos energéticos
- Tensiones globales en cadenas de suministro
han generado un entorno de cautela tanto para empresas como para consumidores.
Un arranque con cautela
Los datos reflejan un inicio de año con claroscuros para el comercio en México. Mientras el consumo final mantiene cierto dinamismo, el comercio mayorista enfrenta ajustes importantes en costos y empleo. La evolución de estos indicadores en los próximos meses será clave para anticipar el rumbo de la actividad económica en 2026.
Lo que viene: incertidumbre y ajuste
Los analistas coinciden en que el comercio en México enfrentará meses de ajuste. La combinación de menor crecimiento económico, inflación persistente y debilidad en la inversión podría seguir afectando especialmente al sector mayorista.
Aun así, algunos factores podrían jugar a favor, como el dinamismo en exportaciones, que crecieron más de 27% en marzo de 2026, y una eventual recuperación del consumo interno en la segunda mitad del año.
