El estado generó 142 mil millones de pesos en valor agregado durante el primer semestre de 2026, mientras Ciudad Juárez continúa siendo el principal polo manufacturero de Chihuahua. El reto ahora es convertir esa fortaleza industrial en mayor proveeduría local, inversión y empleo de mayor valor.
Por Ana Paula Kiyama | Chihuahua
Chihuahua mantiene su posición como uno de los grandes motores de la manufactura de exportación en México. Durante enero a junio de 2026, la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX) generó en el estado 142 mil 001 millones de pesos en valor agregado, un crecimiento anual de 0.8 por ciento, con lo que Chihuahua se colocó en el sexto lugar nacional.
El resultado adquiere mayor relevancia al compararlo con el comportamiento del país: durante el mismo periodo, el valor agregado de las exportaciones IMMEX a nivel nacional disminuyó 2.4 por ciento. Es decir, mientras el sector enfrentó una contracción en México, Chihuahua consiguió mantener una trayectoria positiva.
El valor agregado no representa únicamente el monto de las exportaciones. Incluye elementos como las remuneraciones pagadas a los trabajadores, la compra de insumos nacionales y el consumo de bienes y servicios, por lo que funciona como un indicador de cuánto impacto económico deja la industria exportadora dentro de la entidad.
Juárez, pieza clave del motor industrial
Para Ciudad Juárez, estos números tienen una importancia particular. La frontera concentra una parte sustancial de la infraestructura IMMEX del estado y mantiene a la manufactura como uno de los principales pilares de su economía.
Datos oficiales del estado muestran que Ciudad Juárez concentraba 66.7 por ciento de los establecimientos IMMEX de Chihuahua y una participación predominante en el empleo industrial.
Además, documentos de planeación territorial de Chihuahua identifican a Juárez y Chihuahua capital como los dos principales polos económicos del estado, con una concentración particularmente fuerte de la actividad manufacturera en la frontera.
Esto significa que el desempeño estatal de IMMEX tiene una traducción directa para los empresarios juarenses: cuando la industria exportadora crece, también se mueve una amplia cadena de actividades alrededor de ella, desde transporte, logística y comercio exterior hasta servicios profesionales, mantenimiento industrial, construcción, tecnología, alimentación y servicios empresariales.
Para una ciudad cuya economía está profundamente vinculada al comercio internacional con Estados Unidos, conservar el crecimiento del valor agregado también representa una señal de competitividad frente a otros corredores manufactureros del país.
Más valor, pero menos trabajadores
Sin embargo, detrás del dato positivo aparece un desafío que empresarios y autoridades deberán observar con atención.
A junio de 2026, Chihuahua registró 368 mil 797 personas ocupadas en establecimientos IMMEX, una reducción anual de 3 por ciento. Aun con esta caída, el estado conservó el segundo lugar nacional en personal ocupado dentro de la industria.
La tendencia resulta todavía más evidente cuando se observa la evolución de los últimos años. El empleo IMMEX pasó de 437 mil 941 personas en 2022 a 368 mil 797 en 2026, mientras que el número de establecimientos aumentó de 491 a 498.
El contraste plantea una pregunta importante para la región: ¿cómo está generando más valor una industria que emplea a menos personas?
La respuesta puede encontrarse, al menos parcialmente, en una mayor productividad, automatización y transformación de los procesos manufactureros. Para los empresarios, esto significa que competir por inversión ya no depende solamente de ofrecer mano de obra disponible, sino de contar con talento técnico, infraestructura, tecnología, logística y cadenas de suministro capaces de atender procesos cada vez más sofisticados.
El gran reto: integrar más proveedores chihuahuenses
Otro de los indicadores que merece atención es el nivel de integración nacional.
Durante enero-junio, los insumos nacionales representaron 8.49 por ciento de la estructura de valor agregado de IMMEX en Chihuahua. En junio, la integración alcanzó 9.70 por ciento.
La cifra evidencia una enorme oportunidad para las empresas locales.
Chihuahua tiene una de las mayores concentraciones manufactureras del país, pero una proporción relativamente pequeña de los insumos utilizados por estas compañías proviene de proveedores nacionales. Para las pequeñas y medianas empresas de Juárez y del resto del estado, esto representa una oportunidad para incorporarse a cadenas de suministro de mayor escala.
El desafío está en cumplir con los estándares que exige la manufactura global: certificaciones, calidad, capacidad de producción, trazabilidad, tiempos de entrega, tecnología y estabilidad financiera.
Un sector que también mueve ingresos
El impacto de IMMEX también se refleja en los salarios. A junio, el ingreso promedio mensual del personal administrativo alcanzó 33 mil 16 pesos, colocando a Chihuahua en el cuarto lugar nacional. Para técnicos y obreros, el promedio fue de 12 mil 982 pesos mensuales, con el estado en el noveno lugar nacional.
Esto convierte a la industria exportadora en un componente fundamental no solamente para las empresas manufactureras, sino también para el consumo, vivienda, comercio y servicios de las ciudades donde se concentra.
En el caso de Juárez, el efecto multiplicador es particularmente importante: cada planta industrial demanda una red de proveedores y servicios que genera actividad económica más allá de las instalaciones de manufactura.
Una oportunidad para la siguiente etapa industrial
El sexto lugar nacional de Chihuahua en valor agregado IMMEX confirma que el estado continúa siendo un jugador estratégico de la manufactura mexicana. Pero los números también muestran que el siguiente paso no debería ser únicamente atraer más plantas, sino generar mayor valor dentro de las plantas que ya operan en la región.
Para Ciudad Juárez y sus empresarios, la oportunidad está en avanzar de una economía basada principalmente en manufactura de exportación hacia un ecosistema con mayor participación de empresas locales en las cadenas de suministro, más servicios especializados, tecnología, ingeniería, automatización y talento altamente capacitado.
Chihuahua ya tiene la escala industrial. El reto ahora es aprovecharla.
Porque detrás de los 142 mil millones de pesos de valor agregado no solamente hay exportaciones: hay empleos, salarios, proveedores, transporte, servicios, inversión y miles de decisiones empresariales que impactan directamente la economía de Ciudad Juárez y de todo Chihuahua.
Y en un entorno nacional donde el valor agregado IMMEX cayó 2.4 por ciento, que Chihuahua haya crecido 0.8 por ciento es una señal clara de resiliencia industrial.
