Por Ana Paula Kiyama | Chihuahua
La posible conclusión anticipada del ciclo escolar 2025-2026 en Chihuahua ha generado preocupación entre sectores empresariales, educativos y familias, debido a las implicaciones económicas y académicas que podría provocar.
La medida, que contempla finalizar las clases desde el próximo 5 de junio ante las altas temperaturas que se registran en la entidad, ha sido señalada por representantes del sector industrial como una decisión que podría afectar tanto la productividad laboral como el desempeño escolar de miles de estudiantes.
Sergio Gramer Quiñones, presidente de CANACINTRA Chihuahua, expresó que el adelanto del cierre escolar representa un reto importante para madres y padres trabajadores, quienes deberán reorganizar horarios y buscar alternativas de cuidado para sus hijos mientras continúan sus actividades laborales normales.
Además, señaló que muchas empresas podrían enfrentar disminuciones en productividad debido a permisos, ajustes de horarios o ausencias relacionadas con la atención familiar.
A nivel económico, también se prevé un incremento en gastos para las familias, particularmente en actividades de verano, guarderías y cuidados temporales no contemplados originalmente en el calendario escolar.
En el ámbito educativo, especialistas y padres de familia han mostrado preocupación por la reducción de días efectivos de clase, señalando posibles afectaciones en el cumplimiento de contenidos académicos y riesgos de rezago escolar.
Por otra parte, autoridades educativas han defendido la propuesta argumentando que las temperaturas extremas representan un riesgo para la salud de estudiantes y docentes, especialmente en escuelas que no cuentan con infraestructura adecuada para enfrentar el calor intenso.
El tema continúa generando debate entre distintos sectores, quienes coinciden en la necesidad de buscar soluciones integrales que protejan tanto la salud de los estudiantes como la estabilidad educativa y económica de las familias chihuahuenses.
