Canacintra Juárez pone a prueba a la política: industriales confrontan a Juan Carlos Loera por energía, impuestos, IMSS e infraestructura
La cámara industrial estrenó un nuevo mecanismo de evaluación de servidores públicos y abrió un diálogo directo con uno de los temas centrales para la frontera: ¿qué está haciendo la política para resolver los problemas que le cuestan competitividad a Ciudad Juárez?
Por Ana Paula Kiyama | Ciudad Juárez, Chih.
La relación entre el sector empresarial y la clase política entró esta semana en un terreno poco habitual: el de la evaluación directa.
La delegación Ciudad Juárez de CANACINTRA inauguró un nuevo foro para medir y cuestionar el desempeño de servidores públicos, y eligió como primer participante al senador Juan Carlos Loera de la Rosa.
El encuentro no fue una ceremonia protocolaria. Los industriales llevaron a la mesa una lista de asuntos que, desde su perspectiva, están frenando la competitividad de la frontera: altos costos energéticos, gas natural, cargas fiscales, incertidumbre regulatoria, problemas del IMSS, infraestructura urbana y el futuro de los incentivos fiscales fronterizos.
La novedad no está únicamente en los temas discutidos, sino en el mecanismo: Canacintra busca convertir estos encuentros en una especie de “estado de resultados” de la función pública, utilizando un sistema digital de diagnóstico desarrollado por la propia organización empresarial.
Una nueva dinámica: la política frente al tablero empresarial
Carlos Alberto Noé Hernández, presidente de Canacintra Juárez, encabeza la organización industrial desde junio de este año, con un discurso centrado en fortalecer la voz de la industria y su participación en los grandes temas de Ciudad Juárez. Ahora, esa visión parece tomar una forma más concreta.
El nuevo foro pretende abrir sus puertas, en igualdad de condiciones, a representantes de diferentes fuerzas políticas y funcionarios que quieran exponer su trabajo y responder directamente a los sectores productivos. La apuesta es relevante para una ciudad como Juárez, donde las decisiones tomadas en la Ciudad de México, Chihuahua y el gobierno municipal terminan impactando directamente en costos de producción, logística, empleo, inversión y capacidad de expansión industrial.
En otras palabras, Canacintra parece querer cambiar la dinámica tradicional: menos discursos políticos y más indicadores, compromisos y seguimiento.
El primer examinado: Juan Carlos Loera
Juan Carlos Loera llegó al encuentro con una doble perspectiva: la de senador y la de alguien que, según expuso ante los industriales, cuenta con alrededor de tres décadas de experiencia vinculada a actividades manufactureras, estructuras, aduanas y cruces internacionales.
Durante su intervención reconoció que, aunque Juárez conserva una posición estratégica dentro de la economía nacional y mantiene un importante nivel de especialización tecnológica, existen problemas estructurales que afectan tanto la calidad de vida como la productividad.
Entre los principales retos mencionados estuvieron la pavimentación y baches, transporte público, drenaje pluvial, corrupción y trámites y problemas de infraestructura urbana.
El diagnóstico conecta dos mundos que con frecuencia se analizan por separado: el de la ciudad y el de la industria. Porque una ciudad con trabajadores que pierden horas en el transporte, calles deterioradas, problemas de movilidad o infraestructura insuficiente también representa costos indirectos para las empresas.
Energía: uno de los reclamos más fuertes
Uno de los momentos más relevantes del encuentro fue el cuestionamiento sobre los costos energéticos. Los industriales señalaron problemas relacionados con las tarifas eléctricas, el costo del gas natural y las deficiencias en la infraestructura de transformación y distribución de energía.
La frontera ha construido durante décadas una economía basada en la manufactura de exportación. Pero mientras la ciudad busca avanzar hacia actividades de mayor valor agregado, automatización, semiconductores, servidores y componentes tecnológicos, la disponibilidad y calidad de la energía se vuelven todavía más importantes.
Loera reconoció que existen deficiencias en el sistema energético regional y propuso establecer mesas de trabajo con autoridades federales para revisar problemas específicos.
Una de las propuestas planteadas fue trabajar con la Comisión Nacional del Agua en la revisión de los rangos oficiales de temperatura que pueden tener implicaciones en los esquemas tarifarios. También se habló de revisar asuntos relacionados con la medición y tratamiento de aguas residuales.
La gran pregunta ahora será si estas mesas se traducen en gestiones concretas y resultados medibles.
El tema que preocupa a la frontera: ¿qué pasará con los incentivos fiscales?
Uno de los puntos de mayor peso estratégico fue la discusión sobre los estímulos fiscales de la región fronteriza norte.
Ciudad Juárez forma parte de la región contemplada en este esquema, que incluye beneficios fiscales relacionados con el IVA y el ISR, bajo condiciones y requisitos específicos. Entre los beneficios históricos del programa se encuentra el mecanismo que permite una tasa efectiva reducida de IVA del 8% en operaciones que cumplen con los requisitos establecidos.
Para el sector empresarial, el problema no es solamente el beneficio fiscal, es la incertidumbre.
El modelo actual depende de decretos y vigencias específicas, lo que dificulta la planeación de inversiones a largo plazo. De hecho, en fechas recientes el propio debate legislativo ha girado en torno a la continuidad y permanencia de los estímulos fronterizos.
La propuesta de Loera fue clara: buscar que los incentivos fiscales fronterizos tengan un respaldo legal permanente, en lugar de depender exclusivamente de decretos temporales.
El planteamiento no es nuevo en la agenda del senador. Documentos legislativos previos asociados a Loera han argumentado que dar mayor estabilidad jurídica a estos estímulos permitiría ofrecer mayor certidumbre a empresarios e inversionistas de la frontera norte.
Para Juárez, esto podría representar una diferencia fundamental.
Una empresa que planea invertir millones de dólares necesita saber bajo qué reglas fiscales operará no sólo el próximo año, sino durante todo el horizonte de su proyecto.
La certidumbre también es infraestructura económica.
Las cargas fiscales que preocupan a la industria
Durante el foro también se expusieron preocupaciones relacionadas con la deducibilidad de obligaciones laborales y patronales. Entre los cuestionamientos se planteó que ciertos costos obligatorios para las empresas no cuentan con una deducibilidad total, lo que incrementa la presión financiera sobre la operación formal. Los industriales también señalaron dificultades relacionadas con:
- inversiones en investigación y desarrollo
- efectos fiscales derivados del tipo de cambio
- condiciones particulares del esquema IMMEX en la frontera
- diferencias competitivas frente a otras regiones del país
- incertidumbre alrededor del futuro comercial de América del Norte
El mensaje empresarial fue contundente: Juárez compite globalmente, pero también compite dentro de México.
Y esa competencia interna se da frente a regiones como el Bajío, donde las condiciones logísticas, fiscales, de infraestructura y cercanía a ciertos mercados pueden modificar la decisión de dónde instalar una nueva inversión.
IMSS y medicamentos: un problema que termina en la planta
Otro de los temas que surgieron durante el diálogo fue la situación de los servicios de salud para los trabajadores. Representantes empresariales plantearon preocupaciones sobre el abasto de medicamentos y la atención médica del Instituto Mexicano del Seguro Social.
El asunto tiene una dimensión empresarial que va más allá del debate sobre salud pública. Cuando los sistemas de atención médica enfrentan saturación o problemas de suministro, las consecuencias terminan impactando a los trabajadores, familias, empresas, productividad, ausentismo.
Por eso, la petición del sector industrial fue fortalecer la atención y buscar soluciones que mejoren la respuesta del sistema para una ciudad que concentra una de las mayores fuerzas laborales manufactureras del país.
Juárez: potencia industrial con problemas de ciudad
Quizá una de las contradicciones más importantes expuestas durante el foro es la que vive actualmente Ciudad Juárez. Por un lado, la frontera continúa desarrollando capacidades tecnológicas y manufactureras cada vez más sofisticadas. De acuerdo con lo planteado durante el encuentro, Juárez está avanzando hacia sectores de mayor valor agregado, con participación en la fabricación de componentes tecnológicos, servidores y productos vinculados a nuevas industrias. Pero al mismo tiempo, la ciudad enfrenta problemas históricos con movilidad insuficiente, calles deterioradas, infraestructura pluvial limitada, retos energéticos, presión sobre los servicios de salud, burocracia y trámites y la incertidumbre regulatoria.
Ese contraste plantea un desafío para los próximos años.
No basta con atraer nuevas industrias si la infraestructura urbana y energética no crece al mismo ritmo.
Lo verdaderamente importante será el seguimiento, ya que el foro dejó propuestas, reclamos y compromisos, pero el valor real del nuevo mecanismo de Canacintra dependerá de lo que ocurra después de las fotografías. La cámara tendrá ahora una oportunidad interesante de convertir este modelo en un tablero permanente de seguimiento. En el que se pregunte qué problema se planteó, quién se comprometió a atenderlo, con qué dependencia se traslada, en qué fechas y cuál fue el resultado.
Si el sistema logra medir esos avances, Canacintra podría construir una herramienta de interlocución política poco común en la frontera. No se trataría solamente de escuchar a un senador, diputado o funcionario. Se trataría de preguntar ¿qué dijiste que harías y qué ocurrió después?
Loera anuncia su segundo informe
Al finalizar el encuentro, Juan Carlos Loera aprovechó para invitar a empresarios y ciudadanía a su segundo informe de actividades legislativas, programado para el 5 de septiembre de 2026, a las 6:30 de la tarde, en el Parque Oriente, conocido popularmente como Parque de los Patos, en la zona de Tierra Nueva, Ciudad Juárez.
El estreno de este foro ocurre en un momento particularmente importante para Ciudad Juárez. La ciudad busca consolidarse en actividades de mayor contenido tecnológico mientras enfrenta decisiones cruciales relacionadas con energía, agua, infraestructura, salud, fiscalización, comercio exterior, T-MEC e incentivos fronterizos.
La pregunta que dejó el encuentro de Canacintra es mucho más amplia que la evaluación de un solo senador:
¿Está el marco político, fiscal y de infraestructura de México preparado para la siguiente etapa industrial de Ciudad Juárez?
Los empresarios ya pusieron sus reclamos sobre la mesa, pero ahora viene la parte más difícil: convertir las mesas de trabajo en resultados.
