
Por CPC Adriana Rodríguez Carreón
La actualización de las disposiciones fiscales para 2026 no tuvo un efecto homogéneo para todos los contribuyentes. Si bien los ajustes a las tarifas del Impuesto Sobre la Renta (ISR) representaron un alivio para los trabajadores asalariados, en el caso de las personas físicas que obtienen ingresos por intereses, el impacto fue distinto y merece un análisis particular.
A partir del 1 de enero de 2026, la tasa de retención anual del ISR sobre los intereses pagados por el sistema financiero se incrementó de 0.50% a 0.90%, conforme a las disposiciones emitidas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y aplicadas por el Servicio de Administración Tributaria. Este ajuste impacta directamente a quienes invierten en instrumentos como Cetes, pagarés bancarios y fondos de inversión en deuda, alternativas comúnmente utilizadas para la conservación y crecimiento del ahorro.
Mayor retención, no mayor impuesto definitivo
Es importante aclarar que este aumento no implica necesariamente un mayor impuesto anual a pagar. La retención sobre intereses tiene el carácter de pago provisional, por lo que el ISR definitivo se determina hasta la declaración anual, considerando la totalidad de los ingresos, deducciones y acreditamientos del contribuyente.
No obstante, el incremento en la tasa sí se traduce en menores rendimientos netos percibidos de manera inmediata, ya que una mayor proporción del interés generado es retenida de forma anticipada. Para muchos inversionistas, este efecto puede pasar desapercibido en montos pequeños, pero resulta relevante cuando se manejan portafolios de inversión más amplios.
Implicaciones para la planeación financiera y fiscal
El ajuste en la retención obliga a las personas físicas a revisar su estrategia de inversión y su planeación fiscal, evaluando el impacto real de las retenciones provisionales frente al resultado anual. En algunos casos, una adecuada revisión puede derivar en saldos a favor, mientras que en otros será necesario anticipar el flujo de efectivo destinado al cumplimiento fiscal.
Para empresarios y personas con ingresos diversificados, este cambio refuerza la importancia de no analizar los rendimientos financieros de forma aislada, sino dentro de un contexto fiscal integral que permita tomar decisiones informadas y oportunas.
Reflexión final
El incremento en la retención del ISR sobre intereses para 2026 evidencia que los ajustes fiscales pueden generar impactos diferenciados según el tipo de ingreso. En este escenario, la correcta comprensión de las reglas fiscales y una planeación financiera adecuada se convierten en elementos clave para proteger el rendimiento real de las inversiones y evitar sorpresas al momento de presentar la declaración anual.
CPC Adriana Rodríguez Carreón
Síndico del Contribuyente de la AMCP

